Impresionismo
La Niña en Sillón Azul. 1878.
[Crítica #05]
La Niña en Sillón Azul, 1878
Mary Cassatt (1844–1926)
90cm × 130cm - Oleo sobre lienzo
El mundo infantil es el protagonista en este cuadro. La escena gira en torno a una niña, cuyo vestido blanco y los colores carne de su piel, la hacen el foco de atención. La composición del cuadro es asimétrica, marcada por la proporción aurea entre el espacio que ocupa el sillón en el que se sienta la niña, y el que ocupa un perrito a su izquierda. Esto se refuerza al situar su cara según la regla de los dos tercios.
En espacio se crea mediante un ritmo de sillones, cuyo tamaño disminuye según nos adentramos hacia el fondo de la habitación.
Los sillones forman un patrón que rodea una gran mancha gris, y como en las estampas japonesas las formas están inclinadas, y el borde del lienzo recorta la imagen. El cuadro presenta, los colores fuertes y las pinceladas enérgicas propias de los impresionistas, y el gusto de las composiciones diagonales; como se observa en la posición que tiene la niña en el sillón. Sorprende aún más el punto de vista desde que se pinta la habitación, que parece ser la de un niño.
Ⓒ Jesús Díez